Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

Aceleración por GPU. Qué es?

¡Yupiii, tenemos aceleración GPU! ¡No sé lo que es, pero suena guay!

Últimamente estamos hablando bastante de la aceleración por hardware o por GPU. Que si Internet Explorer 9 tendrá aceleración por GPU, que si Firefox usará aceleración por GPU, VLC decodifica por medio de la GPU... Pero, ¿qué es eso de la aceleración por GPU?

Realmente, esto no es algo nuevo. La aceleración por hardware se usa desde hace mucho en aplicaciones con una gran carga de gráficos, como por ejemplo, programas CAD, de diseño 3D o en videojuegos. Lo que pasa es que ahora otros programas que en un principio no trabajan tanto con gráficos, como los navegadores o reproductores de vídeo, también se están aprovechando de esta característica.

Antes de que me líes más. ¿Qué es la GPU?

Chip GPU. Fuente: Wikimedia.Por sus siglas, la GPU es la Graphics Processing Unit, o unidad de procesamiento de gráficos. Es un chip que está en la tarjeta gráfica del ordenador, podéis ver uno en la imagen de la derecha. Normalmente, llevan un ventilador o disipador encima para evitar que se sobrecaliente.

¿Qué ventajas aporta la aceleración por GPU?

La CPU es una unidad de procesamiento general, está preparada para operaciones matemáticas y lógicas para que con ella podamos realizar casi cualquier tarea a una velocidad más que suficiente. El problema viene cuando nos metemos en programas con una carga gráfica muy grande, como pueden ser videojuegos o programas de diseño 3D. Estos programas están continuamente procesando formas y texturas, y hacerlo por medio de la CPU no suele ser muy buena idea, ya que no está específicamente diseñada para estas tareas. Para eso está la GPU, que aporta varias ventajas.

La primera y más evidente: que tenemos un procesador más. Además, este procesador está específicamente diseñado para trabajar con gráficos, con funciones específicas y una arquitectura muy basada en el procesamiento en paralelo. En pocas palabras, con la aceleración por GPU lo que hacemos es quitar trabajo a la CPU y dárselo a la GPU, que lo hará más rápido y mejor.

Hay casos de programas que usan aceleración por GPU, pero sin embargo no trabajan con formas, como por ejemplo los reproductores de vídeo. Entonces, ¿para qué usan la GPU? Resulta que algunas tarjetas gráficas soportan la decodificación por hardware. Es decir, dan la posibilidad de decodificar un vídeo por medio de un chip integrado, que lo hace más rápido y quitando carga a la CPU.

¿Y funciona de verdad?

Sí, y lo hace bastante bien. Vamos a ver algún ejemplo aquí. El primero, el que nos enseñó Ryan Gavin durante la entrevista que le hicimos. Vamos a comparar el rendimiento de IE 9 con aceleración GPU y el de otro navegador sin aceleración GPU, como por ejemplo Chrome:

Realmente impresionante, ¿verdad? Mientras que sin GPU Chrome apenas podía con 36 imágenes, con laaceleración GPU hemos podido ver cómo IE 9 manejaba hasta 256 imágenes con bastante fluidez.

Otras aplicaciones también usan la aceleración por GPU. Desde la versión CS4, Photoshop y el resto de la suite de Adobe aprovecha la potencia de la tarjeta gráfica para aumentar el rendimiento de la aplicación, sobretodo cuando trabaja con gráficos 3D. Google Earth también tiene aceleración por GPU, y, en general, todos los programas que trabajen con 3D.

También hay programas que aprovechan la capacidad de decodificación por hardware de algunas tarjetas. La última versión de VLC o el reproductor Flash, por ejemplo, son capaces de decodificar vídeo H.264 por medio de la tarjeta gráfica, mejorando mucho el rendimiento de la reproducción.

Todo esto que dices es muy bonito, pero…

Sí, claro que hay inconvenientes, pero no muchos comparados con las ventajas en rendimiento. La mayoría de los ordenadores vienen con tarjetas gráficas integradas y lo suficientemente potentes como para soportar bien la aceleración por GPU. Los usuarios apenas tendremos que hacer nada para poder usar estas características, y de hecho puede que las estés usando en bastantes programas sin darte apenas cuenta. Siempre que veas un programa con alguna opción para configurar DirectX u OpenGL está casi seguro usando la GPU (Direct3D, dentro de DirectX, y OpenGL son librerías para trabajar con gráficos en laGPU).

En resumen, la aceleración GPU es algo muy sencillo. Se trata de derivar el trabajo con gráficos a quien está especializado en ello: a la tarjeta gráfica. De esta forma, mejoramos el rendimiento por dos vías: quitando carga a la CPU y usando los procedimientos de la tarjeta gráfica, que son más rápidos y eficientes.

Hasta aquí este artículo, espero que os haya aclarado las ideas y haya servido de ayuda, y si tenéis alguna pregunta, no dudéis en exponerla aquí para que os la intentemos resolver.



Fuente: Genbeta

¿Qué significa libre? o ¿Qué quieren decir con Software Libre?

El siguiente artículo fue tomado de la página oficial del proyecto Debian GNU/Linux

Nota: En febrero de 1998 un grupo se propuso reemplazar el término "Software Libre" (N. del T.: "Free Software") por "Software Abierto" (N. del T.: "Open Software"). Como se aclarará en la discusión siguiente, ambos se refieren esencialmente a lo mismo.

Muchas personas nuevas en el software libre se hallan confundidas debido a que la palabra "libre" en el término "software libre" no es usado en la manera que ellos esperan. Para ellos libre significa "sin coste ninguno". Un diccionario inglés lista al menos veinte significados diferentes para "libre". Sólo uno de ellos es "sin coste alguno". El resto se refiere a la libertad y a la falta de restricciones. Cuando hablamos de Software Libre, nos referimos a la libertad, no al precio.

El software que es libre sólo en el sentido de que usted no necesita pagar para usarlo es difícilmente libre del todo. Puede estar prohibido que lo pase a otros, y es casi seguro que se le impida mejorarlo. El software licenciado sin coste es comúnmente un arma en una campaña de mercado para promover un producto relacionado o para conducir a la quiebra a una compañía más pequeña. No hay garantía de que seguirá siendo libre.

El verdadero software libre siempre será libre. El software que es colocado en el dominio público puede ser atrapado y puesto en programas no libres. Cualquier mejora hecha después se pierde para la sociedad. Para mantenerse libre, el software debe presentar derechos de autor y estar licenciado.

Para el no entendido, una pieza de software o es libre o no lo es. En la vida real es mucho más complicado que esto. Para entender qué tipo de cosas la gente implica cuando llama libre a su software, debemos entrar un poco en el mundo de las licencias de software.

Los derechos de copia son métodos para proteger los derechos del creador de ciertos tipos de trabajos. En la mayoría de los países, el software que usted escribe se registra automáticamente a su nombre. Una licencia es la forma en que los autores permiten el uso de su creación (software, en este caso), por otras personas, de la manera en que ellos crean aceptable. Es responsabilidad del autor incluir una licencia que declare de qué manera se puede usar el software. Para una discusión más apropiada de los derechos de copia, vea http://www.copyright.gov/.

Por supuesto, diferentes circunstancias exigen diferentes licencias. Las compañías de software buscan proteger sus inversiones de forma que sólo distribuyen software compilado (que no puede ser leído por las personas) y ponen muchas restricciones en el uso del software. Los autores de software libre, por otro lado, están generalmente buscando alguna combinación de lo siguiente:

  • No permitir el uso de su código en software propietario. Dado que están distribuyendo su código para que todos puedan usarlo, no quieren ver cómo otros se lo roban. En este caso, el uso del código se ve como un acto de confianza: puedes usarlo, mientras juegues con las mismas reglas.
  • Proteger la identidad o autoría del código. Las personas se sienten orgullosas de su trabajo y no quieren que lleguen otros y eliminen su nombre de éste o digan que lo escribieron ellos.
  • Distribución del código fuente. Uno de los problemas con la mayor parte del software comercial es que uno no puede arreglar errores o adaptarlo, dado que el código fuente no está disponible. Al mismo tiempo, la compañía puede decidir que no va a soportar el hardware que uno utiliza. Muchas licencias libres obligan a la distribución del código fuente. Esto protege al usuario permitiéndole adaptar el software a sus necesidades. Esto también tiene otras derivaciones que serán discutidas más adelante.
  • Obligar a cualquier proyecto que incluye partes de su trabajo (estos proyectos se llaman proyectos derivados en discusiones de copyright) a usar la misma licencia.

Mucha gente escribe sus propias licencias. Esto no se recomienda dado que escribir una licencia que hace lo que uno quiera que haga implica temas muy sutiles. Muy a menudo las palabras usadas son ambiguas o se crean condiciones que pueden entrar en conflicto entre si. Escribir una licencia que se sostuviera ante un tribunal es aún más difícil. Afortunadamente, hay algunas licencias ya escritas que posiblemente hagan lo que usted quiera.

Tres de las licencias más usadas son:

Algunas de las características que estas licencias tienen en común.

  • Usted puede instalar el software en tantas máquinas como quiera.
  • Cualquier número de personas puede usar el software al mismo tiempo.
  • Usted puede hacer tantas copias del software como quiera y dárselas a quiénes quiera (redistribución libre o abierta).
  • No hay restricciones en las modificaciones al software (excepto en mantener ciertas notas intactas).
  • No hay restricciones en la distribución, o incluso, venta del software.

Este último punto, que permite que el software sea vendido por dinero parece que va en contra de toda la idea del software libre. Realmente es uno de sus fuertes. Dado que la licencia permite la redistribución libre, cualquier persona que consiga una copia puede distribuirla por sí misma. Pueden incluso intentar venderla. En la práctica, no cuesta casi dinero hacer copias electrónicas del software. La oferta y la demanda mantendrán el coste bajo. Si es conveniente para una pieza grande de software o un software agregado su distribución en algún medio, como un CD, el vendedor es libre para cobrar lo que quiera. Sin embargo, si el margen de beneficios es demasiado alto, entrarán nuevos vendedores en el mercado y la competencia hará que los precios disminuyan. Como resultado usted puede comprar una distribución de Debian en varios CD's por unos pocos $USA.

Mientras que el software libre no está completamente libre de restricciones (sólo ponerlo en el dominio público lo consigue) da al usuario la flexibilidad para hacer lo que necesita para conseguir hacer su trabajo. Al mismo tiempo, protege los derechos del autor. Esto sí es libertad.

El proyecto Debian apoya fuertemente el software libre. Dado que se utilizan muchas licencias diversas en el software, un conjunto de guías, las Directrices del Software Libre de Debian (DFSG) se desarrollaron con la intención de obtener una definición razonable de qué constituye el software libre. Sólo el software que está de acuerdo con las DFSG se encuentra permitido en el cuerpo principal de la distribución de Debian.

fuente: debian.org

La tecnología inalámbrica llevaba la muerte

El siguiente artículo lo encontré "por casualidad" y me parece lo bastante interesante como para publicarlo, para que lo que se escribió se sepa.
Hace casi quince años fui de los primeros en llevar móvil en España, cuando las llamadas eran escandalosamente caras, cuando Moviline (Telefónica) era la única compañía de telefonía móvil y cuando el aparato pesaba casi medio kilo, no tenía pantalla, había que estar 12 horas cargando la batería, para que sólo tuvieses otras 12 horas de autonomía, y además, la batería se iba degradando rápidamente.

Hoy en día hasta los niños tienen teléfono móvil, y no teléfonos propiamente dichos, si no auténticas maravillas que se acercan a las capacidades de un ordenador y de una cámara de fotos o de vídeo. Algunos llevan varios móviles (como yo) y hay quien duerme con él. Muchos ya han quitado la línea convencional de teléfono, sustituyéndola por la del teléfono móvil.

Hoy día se hace inimaginable la sociedad sin este invento tan "necesario", que ha cambiado la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, donde estar comunicado es fundamental, especialmente en el trabajo.

El teléfono móvil es algo tan habitual hoy en día como pueda serlo un reloj, e incluso el teléfono también define el status quo o el nivel del que lo porta en la sociedad, desde el básico de andar por casa, hasta el más friki, el más elegante o el más caro. No es exagerado ni raro ver discutir por un determinado teléfono móvil, y hay teléfonos que marcan tendencias, modas y clases, como puede ser el iPhone, que despierta asombros y envidias, como si de un BMW o Ferrari se tratara.

Pero tras esta revolución tecnológica se encuentra un prólogo hacia un genocidio encubierto. No lo digo sin datos, y lo trataré de mostrar en este post.

En su día, esto que está ocurriendo con el móvil, ocurrió también con el tabaco. Así, fumar era un reclamo para entrar en el club de la gente guay, de los machotes, de los intelectuales, de los que tenían suerte y todo les iba bien, del estilo, de la moda... Pero durante más de 50 años se encubrió un genocidio que iba matando poco a poco al individuo, en hornadas de millones de personas cada año. Se iba denunciando, pero la industria por un lado (defendiendo sus intereses, y con la morbosidad de añadir más veneno y atrayendo con sus campañas a más y más ingenuos) y los gobiernos por otro (por intereses económicos, obviamente), fueron encubriendo todo ello, hasta que la salud pública se hizo insostenible y los moribundos comenzaron a denunciar en su lecho de muerte.

En 1993 (hace ya 16 años), un hombre llamado David Reynard, denunció en el programa de Larry King a un fabricante de teléfonos móviles, acusándo a esta compañía de provocar el cáncer cerebral que acabó con la vida de su mujer. Obviamente, todo se acalló, y aquello no llegó a nada, a pesar de que llegó al congreso de Estados Unidos, y los miles de estudios que demostraban la seguridad de los móviles no aparecieron. La industria aseguró que no había peligro para la salud, debido a que la baja frecuencia de sus aparatos no producían efectos térmicos importantes.

Más adelante, bajo las presiones recibidas, ese mismo año la industria tuvo que abrir una investigación, y para ello contrató al doctor George Carlo, afín a los intereses de la propia industria (fue muy controvertido), para que se acallaran de una vez las acusaciones y disipar las dudas sobre los efectos sobre la salud de las antenas y emisiones. Esta investigación se financió con 28 millones de dólares, y tuvo a 200 científicos de todo el mundo. Se denominó Wireless Technologies Research (WTR o Investigación sobre las Tecnologías Inalámbricas).

Pero el tiro les salió por la culata, o, mejor dicho, el doctor George Carlo les salió rana. Porque durante la investigación, este doctor descubrió que no sólo los efectos térmicos afectaban a la salud humana, y estas tecnologías eran un cúmulo de elementos subversivos que socaban la salud. A medida que iba investigando, las diferencias entre George Carlo y la industria fueron haciéndose cada vez más evidentes.

Lo primero que descubrió fue el efecto de las interferencias que tenían los teléfonos móviles sobre los marcapasos, lo que costó que se interrumpiera la financiación durante nueve meses.

En 1999 George Carlo, durante el Estado de la Ciencia, ante más de cien científicos y periodistas, expuso el resultado de sus investigaciones sobre el campo de las tecnologías inalámbricas. Aquella exposición no gustó nada a la industria, pues se puso la irresponsabilidad en cuanto a la medición de las ondas, los efectos sobre la salud y la valoración de los riesgos y la información a los usuarios. La industria le reprochó por qué había hablado así cuando ellos le habían pagado tanto dinero. A esto, George Carlo respondió: "Yo me tomo mi trabajo muy en serio. El dinero no tiene nada que ver con esto".

En octubre de 1999, George Carlo envió cartas a 30 compañías exponiendo los resultados de sus investigaciones:
- Mayor índice de muerte por cáncer cerebral entre los usuarios que utilizan el teléfono pegado a la oreja que aquellos que usan manos libres.
- Mayor riesgo de neuroma acústico (tumor en el nervio auditivo) en aquellos que han usado el teléfono pegado a la oreja durante más de seis años. La relación entre el tiempo de uso y el tumor, es manifiesta.
- Riesgo a padecer tumores epiteliales raros estimado en más del doble.
- Correlación en la proporción de casos de tumores en el lado derecho de la cabeza (por el uso normal del teléfono en ese lado).
- Resultados positivos en laboratorio en daños genéticos debidos a la radiación de las antenas.

George Carlo recibió amenazas, al igual que su familia, e incluso una de sus casas fue incendiada adrede.

La industria ha acallado cualquier investigación que repercuta en los intereses millonarios de su suculento negocio. Asimismo, la industria repite una y otra vez que no hay ningún peligro ni hay prueba de ello, con el único interés de vender más y más. Pone en marcha campañas de desinformación. Cada vez sacan cosas más atractivas a los usuarios para que compren su producto. Cada vez más hay más modelos en menos tiempo, con características cada vez mejores, con el mensaje claro de "si no lo tienes eres retrasado y vives en el pleistoiceo". Y, lo peor de todo, es que también se lanzan mensajes para que los niños tengan estos aparatos, cuando su cerebro está en fase de desarrollo y absorben más las radiaciones de microondas.

Las investigaciones han seguido (y siguen hoy en día), y se extienden también a las Wifi y al bluetooth, que se han extendido de forma alarmante en nuestro planeta. El campo científico aborda ahora la electro-hipersensibilidad de las células, que provocan el cambio genético de las células, la mitosis, y por ende el cáncer. También se ha descubierto que el efecto sobre los cerebros de los individuos menores de 21 es mucho mayor que en los adultos, especialmente en los niños. En un adulto, la radiación penetra unas dos pulgadas, pero en los niños afecta a todo el cerebro.

Las recomendaciones son tener un teléfono lo más alejado de la cabeza y del cuerpo, usando para ello manos libres (a ser posible con cable). Para las comunicaciones informáticas, lo mejor son las conexiones por fibra óptica, y en caso de comunicaciones aéreas, que éstas sean de corto alcance y corta potencia.

En agosto de 2009, se hizo un sencillo estudio sobre los efectos del teléfono móvil en la sangre. La persona que lo hizo, estuvo más de 24 horas sin utilizar un teléfono, y luego fue sometido al uso del mismo.

El resultado fue el siguiente:

- 17 minutos: Células rotas. Redimensionadas. La degeneración comienza rápidamente (lo normal sería después de 110 días). Las células envejecen muy rápido.
- 30 minutos: Las células se deshacen. No se mueven. No llevan oxígeno. Posiblemente el hierro se ha magnetizado.

El estudio fue grabado en vídeo y publicado en YouTube:

El siguiente vídeo es una conferencia que dio el doctor George Carlo. Tened paciencia, pues aunque dure casi 40 minutos, no es nada aburrido, y este señor es una delicia escucharle exponiendo datos científicos de forma tan sencilla que hasta un niño lo entendería. Explica muy bien todo el proceso interno de las células y cómo reacciona ante las ondas electromagnéticas y sus implicaciones. No tiene ningún desperdicio.